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Mauricio Filiberti y la compra de AySA: el empresario que amplía su imperio energético
El grupo de Mauricio Filiberti adquiere AySA por US$340 millones, sumando agua a su dominio de luz, gas y nafta.
Mauricio Filiberti · Redacción Notables · 8 de octubre de 2026 a las 9:07 p. m.
El conglomerado liderado por Mauricio Filiberti, conocido en los medios como el "Rey del Cloro", ha cerrado la compra de la empresa pública de agua y saneamiento de la Ciudad de Buenos Aires, AySA, por un monto de US$340 millones. La operación, anunciada por el gobierno nacional, representa el último paso de una expansión que ya incluye la distribución de luz, gas y combustibles en gran parte del país.
Filiberti, cuyo grupo empresarial se consolidó inicialmente en el sector químico y de energía, había manifestado su interés en la gestión del agua hace varios años, argumentando que su experiencia en infraestructura le permitiría mejorar la eficiencia del servicio. La adjudicación se realizó mediante un proceso de licitación en el que el consorcio de Filiberti resultó el único postor que cumplió con los requisitos financieros y técnicos exigidos por la autoridad reguladora.
Según los documentos presentados, la compra implica la asunción de una deuda de aproximadamente US$200 millones y la obligación de invertir al menos US$150 millones en mejoras de la red de distribución y en proyectos de tratamiento de aguas residuales durante los próximos cinco años. Las autoridades sanitarias han señalado que la inversión será clave para cumplir con los estándares de calidad del agua potable y reducir las pérdidas de suministro, que actualmente superan el 30 %.
El acuerdo ha generado reacciones mixtas. Por un lado, sectores empresariales y algunos analistas ven en la privatización una oportunidad para modernizar una infraestructura que lleva años estancada y para introducir prácticas de gestión más eficientes. Por otro, organizaciones de la sociedad civil y defensores del derecho al agua expresan preocupación por la posible alza de tarifas y la falta de garantías de acceso universal.
El gobierno, que ha defendido la medida como parte de una política de desinversión del Estado en servicios públicos, ha asegurado que el contrato incluye cláusulas de control de precios y que el ente regulador mantendrá una supervisión estricta sobre la calidad del servicio. Sin embargo, la historia reciente de privatizaciones en Argentina muestra que la implementación de estos mecanismos suele ser compleja y su efectividad depende en gran medida de la voluntad política y la capacidad de fiscalización.
Mauricio Filiberti, que ya controla importantes activos energéticos, ahora se posiciona como uno de los empresarios más influyentes del país, con un portafolio que abarca desde la generación de energía eléctrica hasta la distribución de gas natural y la comercialización de combustibles. La adquisición de AySA le otorga, además, una presencia estratégica en el sector del agua, un recurso esencial y cada vez más escaso en la región.
En los próximos meses, el grupo Filiberti deberá presentar su plan de inversión ante la Comisión Nacional de Regulación del Agua (CONASA) y comenzar la transición operativa, proceso que se espera concluya a finales de 2027. La forma en que se gestionen los precios, la calidad del agua y la expansión de la cobertura determinará si la privatización será vista como un modelo exitoso de gestión pública‑privada o como un caso más de controversia en la historia de los servicios esenciales en Argentina.
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